domingo, 24 de febrero de 2019



Es madrugada de domingo, pero en realidad... el tiempo no existe para ti y para mi.
Estamos en medio del bosque, frente a una fogata y mariposas recorren, suben y bajan por mi pelvis, hasta llegar entre mis piernas. Nada me importa y puedo ver en tu sonrisa que a ti tampoco. Entre la nada, las estrellas, la luna y tu mirada, puedo perderme en una reacción química de mi cuerpo que me obliga a quererme dejar caer entre tus brazos. Siempre es así... tu sonrisa me controla y más si la siento perdida en mí. (1:53) Camino hacia ti, para eliminar la distancia que existe entre nosotros, te miro a los ojos fijamente mientras me aproximo, hasta que tu olor llega a mi nariz. Quiero adueñarme de tu cuello. Somos mucho más que esta carne y estos huesos. Somos polvo de estrellas, destinadas a existir en el mismo tiempo, en el mismo espacio y hoy estoy aquí para proclamarle al universo que eres mío y que no me importa nada de lo que pueda estar sucediendo en ese mismo instante, porque todo lo que nos rodea, ahora mismo será un testigo de nosotros, de esto que hemos creado que es más aún que la idea simple del amor. Esto va más allá de algo físico... Por un momento, es como si tus sustancias, tu magia y la mía se mezclaran en el aire. Una promesa de amor que genera calor en esta noche tan fría. No dejas de mirarme a los ojos y la música se intensifica... (2:36) y entonces es real, y entonces sucede, esta hecho: somos uno, nos hemos transformado, ya no hay nada que hacer seré tuya y serás mío por siempre

lunes, 28 de enero de 2019

Eres luz,  eres energía.
Energía que fluye de dentro hacia fuera.
Construye una maravillosa vida llena de inspiración, alegría.
No te cierres, conoce, comparte...

domingo, 30 de diciembre de 2018

Ojalá no hubiese perdido la buena costumbre de escribir más seguido.
Así tendría alguna referencia de cómo me sentía el día de hoy hace un año... ahora que todos se ponen cursis con esto del fin de año.
Aunque tampoco es que sirva de mucho.
¿Qué más da la Gaby que fuí?
Mi mayor preocupación es la que soy y la que seré.
Me siento como a las siete de la mañana, cuando todos aún siguen dormidos y soy la única despierta en domingo, con la promesa de un día en limpio, una página blanca que llenar con lo que yo quiera que sea.
Me da miedo analizarlo... pero es la verdad.
No importa el lugar, no importa si hay dinero o no... importa la persona, el cómo te hace sentir.
Yo no sé si quiero eso toda la vida. Bueno no, sí que lo sé. No lo quiero y sin embargo ahorita lo tolero... ¿Por cuánto tiempo más? Me da miedo que puede llegar a ser toda la vida ¿a quién pedir ayuda? Si la única que puede poner fin a esto soy yo misma... pero siento que ya es demasiada la carga... me puede, me supera.

Lo cierto es... que ya le temo a escribir, le temo a evidenciar a mis sentimientos, porque hoy creo una cosa y mañana otra. Un día soy José Luis tirado a mitad de periférico desnudo y golpeado y al siguiente estoy enojada con quién me ofreció golpear a quién me ha tirado ahí. Así que he preferido negar lo que siento... aunque si esta aquí es porque esta (el sentimiento) y peor tantito si prevalece... sería conveniente que no se evidenciara en mis escritos sino en mis palabras, en mis acciones, en mis decisiones...

¿En qué momento me volví tan cobarde?
Bien dice Pao: "si te da miedo es porque te va a servir"

jueves, 20 de diciembre de 2018

Dolor
Desesperación
Gritos ahogados
Impotencia
Inseguridad

Hace cinco meses, aquí estaba escribiendo sobre ti, deseando estar contigo, extrañando nuestros mejores momentos...
Hace doce meses estábamos tu y yo... más comprometidos que nadie en este mundo, yo peleando por ti, tu aferrándote a mi.
Hace doce meses ni tu accidente ni mi viaje eran lo suficientemente fuertes para todo lo que tu y yo sentíamos... incluso no podíamos hacer el amor pero cada centímetro de mi piel te pertenecía y sabía que todo en ti era mío.
La vida valía la pena, eramos sonrisas y peleas también que terminaban en llanto y en no poder estar lejos uno del otro por mucho tiempo.

Hoy... veo todo tan confuso, tan irreal, tan inestable...
Un día somos esos amantes, esos mejores amigos, esos confidentes y al siguiente nos hablamos feo, nos gritamos, nos ofendemos...
Mi corazón se rompe y lo siento gritar y llorar muy fuerte por dentro...
¿Qué nos falta? ¿Qué no tenemos ahora que solíamos tener antes?
¿Qué?

martes, 10 de julio de 2018



Qué ganas de besarte día y noche.
De contarte secretos.
De ser tu secreto.

Qué ganas de ver pasar el tiempo.
De no tener prisa.
De escucharte... de callarte.

Qué ganas de verte a media luz.
De apagarla.
De sentirte.

Qué ganas de que al día siguiente sepas que fui yo.
Yo, quién te tocó.
Yo, quién te habló.
Yo, quién te besó.
Yo, quién se entregó.

Qué ganas de que no digas nada entonces.
Que solo sonrías.
Que sonrías cohibido.
Cohibido y valiente.

Y qué ganas,
que entonces...
tengas las mismas ganas que yo.

Me he dado cuenta que es importante escribir de todo.
Que las palabras son como una cámara lenta en una película.
Ese preciso instante en que empieza una canción.
La vida es agua en nuestras manos.
Los momentos, los lugares y las personas.
Y cada sensación que tengo, incluidos los sentimientos.
Como si las emociones estuvieran en cada poro de piel.
Química.
Somos pura química.
Desde el nacer y hasta el morir.
Pero esta química nos permite salir, nos permite exteriorizar, nos permite expresar.
Superar el tiempo y el espacio.
Yo no sé si mi química resista al mañana, pero si no... que mis palabras perduren en el tiempo.
Que alguien pueda leer mi historia, que la critique, que la admire o en el peor de los casos que le sea indiferente... pero que pueda llegar hasta otra persona.


Queridos Magda, JB y Matheo:

Sé que debería escribir esta carta en francés, pero temo que mi mensaje no pueda trasmitirse completamente como lo deseo. Prefiero no correr riesgos y escribirlo en español:

Jamás me alcanzarán las palabras para agradecerles. Me han dado lo más valioso que un ser humano le puede dar a otro y es: su tiempo. Gracias por dedicarme tiempo, por compartir conmigo momentos, por permitirme conocer su vida y su historia. Me voy con muchos aprendizajes no solo sobre la cultura francesa o la colombiana, no solo sobre limpieza ni solo sobre usos y costumbres ajenas. Me voy con aprendizajes de cada uno de ustedes. Con sus puntos de vista, sus reflexiones, sus perspectivas y sus opiniones, me han alimentado y me han ayudado en mi crecimiento como persona.

Siempre los llevaré en mi corazón porque ahora forman parte de mi.

Les doy las gracias desde el corazón y con el alma les deseo una hermosa y maravillosa vida. Espero Dios me dé licencia para volverlos a ver pronto y darles un fuerte abrazo.

Á bientôt!

Los quiere: Gaby.